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miércoles, 2 de abril de 2008

Who watches the Watchmen?

Con el brillante cómic "Watchmen", el guionista Alan Moore, junto con el dibujante Dave Gibbons, planteaban la vieja cuestión de "¿quién vigila a los vigilantes?" mostrándonos unos héroes falibles y para nada puros. El viejo latinajo Quis custodiet ipsos custodes? cobraba forma en unas páginas y nos mostraba una realidad en la que los encargados de velar por nuestra seguridad tenían sus propias debilidades.

En nuestro mundo, el real, el verdadero, los superhéroes, por suerte o por desgracia, no existen, y son los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y, sobre todo, los jueces y magistrados, los encargados de velar por la reafirmación del ordenamiento jurídico. El "caso Mari Luz" parece haber destapado la metástasis del sistema judicial: de repente todo el mundo advierte que la Justicia carece de inversiones serias, que la inspección del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ en adelante) es ineficaz
, que los jueces tienen demasiado trabajo... Me asombra como en España no se cambia nada que no sea a golpe de desgracias; necesitamos que ocurra una para tomar medidas. Aunque más me asombra la "subida de carro" de muchos periodistas y políticos a la hora de plantear propuestas de cambio. Sólo unos pocos decíamos que las cosas no se hacían bien, no se nos escuchaba, y de repente todos llevan siglos clamando por una mejor Administración de Justicia. Típico de este país de pandereta y naftalina.

En 2005, y con motivo de una asignatura en mi universidad, realicé un comentario crítico sobre el sistema de inspección del CGPJ, que precisamente hacía hincapié en lo absurdo de la aleatoriedad y de la cuantía de los casos revisados. Si la pregunta "¿quién vigila a los viglantes?" era relevante, no lo era menos, a mi juicio, "¿cómo se les vigila?". Quién recibió el escrito lo definió como una "bufonada" en privado, y me señaló con ánimo reivindicativo que precisamente la aleatoriedad en la selección y la menor cuantía de casos revisados aseguraba la eficacia del sistema de inspección. No es cuestión de ser revanchista, pero seguro que a día de hoy, quién lo dijo, es el primero que proclama el cambio en nuestro sistema.

Muchas veces he recibido cualquier cosa menos elogios por decir que no confío en la judicatura de este país. Mis intentos por hacerme explicar nunca han querido ser vistos de tal modo, pues los que creen que tiempos pasados son, en efecto, pasados, siempre relacionan desconfianza con corrupción; lo que no ven es que no hace falta ser corrupto para ser malo en su trabajo. He dicho desde siempre que los jueces de este país reciben una educación pésima, basada en la convicción de que saber más plazos y más normas de forma memorística les convierte en mejores juzgadores. He dicho siempre que los jueces tienen un exceso de trabajo que les impide siquiera, en muchas ocasiones, leer las demandas de los casos civiles que tienen que juzgar, para llegar a la audiencia previa al juicio al menos con los deberes hechos; no digamos ya leerse el sumario si la causa es penal. He dicho siempre que los medios materiales de la Administración de la Administración de Justicia (es decir los funcionarios-administración- que trabajan como apoyo a jueces y magistrados-administración de justicia en sentido estricto) son insuficientes, muchas veces por haber sido transferidas las competencias a CCAA con financiación insuficiente, pero que en su afán por tener cada vez más competencias, las han asumido sin garantía alguna.

En España, nadie se cuida de vigilar a los vigilantes. Sólo cuando el sistema está tan podrido que el nauseabundo olor ya no puede ser tratado con indiferencia, alguien se pregunta "¿qué hacemos mal?", en lugar de haber pensado con antelación "¿qué es posible que hagamos mal en el futuro?", cuando el enfermo da sus primeros síntomas y hay quién lo advierte. Si hombre prevenido vale "por dos", en España estamos empeñados en valer menos que nada.

Saludetes

8 comentarios:

Juanlu dijo...

Si mezclas el poder ejecutivo (el de los "vigilantes") con el judicial (que administra los poderes del estado) no tenemos Watchmen sino otro gran cómic: Judge Dredd.

Graimito dijo...

Creo recordar que dije que no te quería por aquí... si el resto de mensajes van en este tono, te lo mantendré, pero si vuelves a las andadas, te expulsaré cual Padre Karras. Advertido quedas.

A ver si esta vez lo haces bien.

Juanlu dijo...

No me gusta nada comentar off-topic, así que prefiero no seguir en la línea del toma y daca porque estoy aburridísimo. Te aseguro que cada comentario mío tendrá que ver con el tema de tu post. Saludos.

Graimito dijo...

judicial (que administra los poderes del estado)

>>Esto no lo he entendido tras mucho leerlo. Yo tenía entendido que el Poder Judicial sólo tenía como función juzgar y ejecutar lo juzgado, conforme a la legislación vigente, la Constitución, y los tratados internacionales. Si no es molestia, y por mera curiosidad (sin maldad alguna) me gustaría que lo explicaras un poco, que no te sigo.

amelie dijo...

uf, cuanto mal rollo!

Happy Birthday To me!!

tenía que decirlo

besitos

En otro momento te comento cositas...

Anónimo dijo...

Hola a Graimito, y felicidades a Amelie, soy la anónima. Quería primero decirte, Graimito, que ya me he despedido del blog 13rosas (ya definitivamente), he comentado al final allí mas o menos lo que aquí escribí sobre aquel blog y creo que se ha entendido (miércoles 2 de abril de 2008, entrada “Habemus Bonus”). Supongo que no es culpa de David, pero bueno, mejor así, mas tranquilidad para todos. Pensé hacer lo mismo con tu blog, despedirme, sólo por la intersección que tiene con 13rosas en un individuo concreto, lo cual es injusto para contigo. Más aún cuando ayer leí tu comentario y me pareció absolutamente brillante. Creo que mucha gente pensamos lo mismo que tú sobre la justicia en este país, aunque no lo expresemos tan bien. No escribí nada antes porque sólo había una persona y esta compañía podía ser problemática para mí, pero, aunque no esté cómoda, es injusto para contigo no aplaudir el manifiesto que aquí has hecho. Sobre el tema de la compañía, esperemos que discurra por cauces no malintencionados (como bien dice Amelie, uf, que mal rollo).

Suscribo tu escrito palabra por palabra. Iba a destacar algunas cosas, pero las destaco todas, describes los problemas de la justicia con precisión. Por señalar algo, sobre el proceder español, coincido como todo ser pensante en lo que escribes “Me asombra como en España no se cambia nada que no sea a golpe de desgracias; necesitamos que ocurra una para tomar medidas”. Y también en “Sólo cuando el sistema está tan podrido que el nauseabundo olor ya no puede ser tratado con indiferencia, alguien se pregunta "¿qué hacemos mal?", en lugar de haber pensado con antelación "¿qué es posible que hagamos mal en el futuro?". Y como ente pensante que eres, si ya te has encontrado con 22 años la situación que describes con un profesor, te encontrarás entonces a partir de ahora cientos de veces en la situación: “No es cuestión de ser revanchista, pero seguro que a día de hoy, quién lo dijo, es el primero que proclama el cambio en nuestro sistema”. Te aseguro que te lo encontrarás, personal y profesionalmente, y dirás, Dios, hace 10 años que vengo diciendo lo mismo y ahora es cuando se enteran. Enhorabuena y saludos.

vaklam dijo...

Hola, me gustaría tomar el comentario de nuestra colega la anónima para empezar el mío
Se "enteran" porque las muchas veces se generan las opiniones a partir de los hechos, las ideas a partir de las realidades, cuando los intereses particulares valen más que la realidad.
Es la intelectualidad del régimen, que enseña y forma a las nuevas intelectualidades. En mi inculta opinión, si vivieramos en tiempos de Franco, muchos intelectuales que hoy gritan libertad gritarían orden, bien por intereses bien porque se educaron en otros valores.
Y claro, hay que adaptarse a la situación, si no se tiene medios no se va a decir, no se va a enseñar que lo que tenemos ahora no vale una mierda, porque primero de todo, no creo que sea tan malo, y segundo, porque probablemente esté el sistema corrupto hasta las raíces. Y es ahí ahora donde alcanzo el punto donde quería llegar.
La vigilancia de los que vigilan.
Es muy sencillo, hay que crear un sistema que sea implacable, exacto y que trabaje con el 100% de los casos que pueden detectar error y, a diferencia del pasado, este sistema sí que existe actualmente. Es un sistema que se programa y se ejecuta en maquinitas de datos binarios, que eliminan el error humano (accidental o intencionado) y tienen mayor capacidad de análisis y síntesis que gran parte de la raza humana.
Qué pasaría si hubiera existido un sistema de este tipo que, automáticamente, vigilara las características del caso, y tomara unas medidas estandarizadas, generales e imparciales?
Pues que probablemente esto no hubiera pasado.
Saludos

Juanlu dijo...

Perdón por la demora en contestar a tu pregunta Graimito.

Digo "el poder judicial administra los poderes del estado" entendiendo "administrar" como un ejercicio de control y autoridad sobre el resto de poderes, ya que es el judicial el único poder independiente y con organismos de control propios, llámalo CGPJ o Consejo de Magistrados o como quieras. Así está establecido en los estados modernos con sistema democrático.

Cada vez que la opinión de los medios, que no es la opinión pública como insistentemente se nos viene haciendo creer hasta que lo adoptamos como dogma, intenta hacer una valoración del funcionamiento de la justicia en España creo que es fruto de otro tipo de intenciones veladas, amén de ser una falta de respeto al funcionamiento del estado en su conjunto.

mundovea.blogspot.com