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domingo, 6 de abril de 2008

La posibilidad de reinserción , la utilidad de las penas privativas de libertad y las listas en supuestos de pederastia (I)

Oigo con estupor y vergüenza, en esta noche de sábado, el debate que ha organizado el programa de Telecinco, La Noria, alrededor del "caso Mari Luz", sobre los fallos del sistema judicial y, sobre todo, algunas medidas o propuestas para evitar que suceda. Repito por enésima vez que no doy crédito a la facilidad con la que algunos periodistas hablan de estos temas, sin rigor alguno y dando muestras de que lo más cerca que han estado de un Código Penal es equivalente a lo cerca que han estado alguna vez de comprobar que lo que dicen es sencillamente verdad. Datos equívocos e inventados, penas que no son tales en el Código actual, y sobre todo, remisiones a ordenamientos jurídicos extranjeros completamente falsas (del tipo "en Holanda se hace esto y esto otro") son habituales en estos debates, y no podía ser menos el visto por quién esto escribe. Más allá de mi perseverante crítica hacia la clase periodística que tenemos en España, me gustaría, para quién le interese, tratar de exponer lo que sé al respecto del tema que describe el título de este post, y , si queda espacio, quizá mi opinión.

En el mencionado debate se han vertido muchas ideas, la mayoría de ellas desafortunadas y hechas desde la comodidad de no haber examinado el caso con detenimiento, con lo que todo vale. Algunas de ellas eran, por ejemplo, la propuesta de cadena perpetua para estos delincuentes; otra de ellas ha sido la de elevar las penas porque "2 años y unos meses son de risa para un pederasta" (según Nacho Abad, periodista de sucesos habitual en El Programa de Ana Rosa y presente en el mentado debate); por último, y además de la castración química, la creación de listas en la que figuren los nombres de los condenados por estos delitos.

Antes de que el lector de estas líneas observe sus adentros y se aventure a contemplar su postura u opinión, para ir desentrañando en qué puntos está de acuerdo con lo aquí escrito y en cuales no, le pediría a ese mismo lector que vaciara su mente de toda información que tenga al respecto; de todo lo que haya oído a conocidos, familiares, o a los medios de comunicación. A continuación, le rogaría que lea el post, y al final, sólo al final, decida, por su cuenta y riesgo, cual es su opinión. Sólo así se puede huir del dolor de analizar el caso concreto y de observar el problema desde la lógica y necesaria distancia. El hilo argumental de este post está ideado para ello, pues el orden en el que se analizan los problemas no es baladí. Es incoherente, por ejemplo, que quienes defienden la implementación de la cadena perpetua porque piensa que el pederasta no puede rehabilitarse ni reinsertarse en la sociedad, pida, así mismo, un aumento de las penas de prisión actuales si ésta no llega a introducirse: si la cárcel está para rehabilitar, y a estos sujetos no se les puede rehabilitar, es ilógico que la cárcel sea su estancia. Por tanto, para evitar incoherencias como la anterior, el hilo es ese: 1-¿puede rehabilitarse un pederasta? 2-¿Son las penas de cárcel adecuadas para estos sujetos?, pregunta a la que convenientemente va unida la de ¿es eficaz aumentar las penas contra estos delincuentes (o contra cualesquiera otros) para evitar estos delitos?, y 3- ¿Son útiles y convenientes las listas públicas de condenados por estos delitos?

Contestar a la primera pregunta es harto complicado. Para hacerlo, se necesitan conocimientos especializados en psiquiatría que evidentemente no tengo, pese a mi interés por la materia. Lo que sí puedo aportar son las cifras que el Ministerio Fiscal y los Jueces Decanos aportan: el 40% de los pederastas, reinciden. Seguro que muchos de vosotros, si habeis leído estos datos en sus fuentes periodísticas, habreis pensado que es una cantidad muy elevada. Así es como lo han querido enfocar la mayoría de los diarios de este país, porque, claro, defender los derechos de los pederastas, que también los tienen, no es políticamente correcto. También, seguro que Oscar estará pensando que me molesto más en defender los derechos del agresor que los de la víctima, pero le emplazo a que siga leyendo, además de que es un debate ficticio, puesto que no es así en la realidad práctica. Ahora bien, ¿alguien se ha parado a pensar que, en ese caso, el 60% de los pederastas no reinciden? ¿que eso significa más de la mitad? Seguramente no, porque a nuestros medios que cuentan medias verdades no les interesa decirlo.

El hecho objetivo de que hay pederastas que no reinciden (sinónimo aceptado en un sentido no técnico-porque la reincidencia en ese sentido es otra cosa- para hablar de reinserción) nos lleva a la inevitable conlcusión de que alguien tendrá que decidir, pues, quién puede rehabilitarse y reinsertarse y quién no. Hemos de suponer que una decisión de tal calado y trascendencia la tomará un Juez, asistido por su correspndiente perito psiquiatra forense. La pregunta es, ¿en base a qué criterios? y lo más importante ¿es infalible este método?. La primera pregunta supone volver siglos atrás en cuanto a castigo penal se refiere, y a cargarse por el camino todas las garantías que evitan que los ciudadanos puedan ser encarcelados sin motivo. El único criterio fiable y resolutorio es la reincidencia, pues la eliminación del deseo sexual en terapia a estos condenados es ineficaz en el 86% de los casos, y de esos en los que es ineficaz, muchos, por porcentaje, no reinciden. Así que para saber si un pederasta es reinsertable o no (a sabiendas de que hay informes favorables en reincidentes e informes desfavorables en ciudadanos que no han vuelto a delinquir) sólo podemos ver si reincide o no, y el daño, ya está hecho.

Lo anterior tiene una relevancia máxima cuando hablamos de la propuesta de la cadena perpetua. Si un sujeto no es reinsertable, la cárcel es inútil, por lo que, a ojos de algunos, lo lógico es apartarlos de la sociedad de forma permanente para que hagan más daños. Desde este punto de vista, y que sería lógico en términos de reinserción-libertad, no reinserción-separación de la sociedad, no perdamos lo anterior: alguien deberá decidir,en base a criterios poco claros, quién es suscpetible de ser reincidente y quién no. Si el razonamiento, pues, es este, podemos estar pensando en que haya doctores y jueces que decidan en base a esos endebles criterios quién se pasa toda la vida en una prisión y quién no. No estamos hablando de unos años. Lo hacemos de toda la vida de una persona: le privamos de todo aquello que tiene la vida fuera de nuestras prisiones. Tal castigo no puede imponerse con tanta ligereza. Para los que están pensando que "ellos se lo han buscado" o "no haber violado a esa cría", quiero que hagan un ejercicio de empatía: Supongamos que vosotros (los que os identifiqueis con lo anterior) teneis 18 años, y os enamorais perdidamente de una chica o de un chico de 16 o incluso de 17 años. Salís durante meses y consumais vuestra relación manteniendo relaciones sexuales. Al cabo de unas semanas, decidís dejarlo con vuestra pareja, y ella o él, no encajando bien tal ruptura, decide denunciaros y se os imputa un delito del art. 180.1, 3º del Código Penal, esto es, una agresión sexual, porque ella sostiene que la habeis violado. El Código establece el agravante para menores de 13 años en todo caso y para personas "especialmente vulnerables", con lo que en principio no incurriríais en esta figura concreta de "pederastia". Pero no habeis contado con que el Tribunal Supremo, como así hace en la realidad, considera "especialmente vulnerables" a los menores de forma automática, sin valorar más. Se os condena por ese delito, puesto que las pruebas y las diligencias son complicadas para la defensa (tuvisteis relaciones). Ahora, un grupo psiquiátrico os hace un test (olvidaros de minuciosos estudios, así no funciona la justicia en España) y se considera que no podeis rehabilitaros. Se os impone una cadena perpetua. Vais a pasar el resto de vuestra vida, sin remedio ni solución,en una cárcel. Seguro que el caso que os he expuesto os parecerá de otro planeta, (que hay quién piensa que eso en estos tiempos ya no pasa,¿ eh Amelie- los tiempos del pucherazo ya pasaron-?), pero errores judiciales hay y no digamos ya errores en las valoraciones psiquiátricas, por ejemplo, para conceder el 3er grado, que es algo corriente ya en España y que debería de hacerse bien.

Así, la respuesta a la pregunta primera es "no lo sabemos con certeza", a lo que añado "no ceo que a día de hoy haya nadie en condiciones como para decidir quién sí y quién no con las suficientes garantías que deben de haber.

Las otras dos preguntas, las contestaré en los siguientes post.

Saludetes

15 comentarios:

Juanlu dijo...

Joder Graimito, muy buen post. Con respecto a este tema me abrazo a aquellas opiniones que mantienen el sentido común frente al amarillismo mediático. Quién me hubiera dicho a mí que iba a estar tan absolutamente de acuerdo con el "carca" Juan Manuel de Prada (ya sabes, "ese joven viejo que escribe como un viejo y utiliza términos como botarate, no te lo pierdas" según Mundo Viejuno). Como bien dice él, el gentío debiera recordar que, por duro que suene, hay un bien jurídico protegido que está a años luz del de la integridad sexual y sería el derecho a la vida. Está este derecho recogido ni más ni menos que en el artículo 3 de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

Creo que todo este debate ha surgido a raíz de las manifestaciones que han cubierto los medios de nuestro país con respecto al caso Mari Luz, mostrando a lo más analfabeto, marginal y reaccionario de la sociedad. Nos han hecho mirar donde no queremos ver, han dado valor de opinión cualificada al grito de una horda de palurdos por el mero hecho de ser vecinos de la niña.

Con respecto a las preguntas que lanzas:

1- No es que no se sepa con certeza, es que el Estado no puede privar a ningún individuo de la voluntad de curación ni, por tanto, de reinserción. Ahí no hay más debate.

2- Al igual que un suicida puede pasar a ser tutelado por el estado o por la comunidad autónoma competente, un enfermo mental (que es lo que sería un agresor sexual) podría realizar su condena en un centro psiquiátrico.

3- Por supuesto que el Estado no puede estigmatizar a ninguno de sus ciudadanos. Del mismo modo que no puede delegar parte de su poder ejecutivo en el conjunto de la población. El control social llevaría, inequivocamente, a casos de paranoia colectiva y flagrantes injusticias. En España ya tenemos un ejemplo histórico con los San Benitos en las puertas de las iglesias.

Graimito dijo...

Vaya, un comentario tuyo a) que me alaba b) extenso. No quepo en mí de felicidad, y no lo digo con segundas XD.

A ver si seguimos complaciéndonos mútuamente, yo con temas que te interesesn, y tú dejando comentarios como éste.

Saludos

Oscar dijo...

Pues sí, tienes razón, dar un buen abogado a un delincuente porque no se lo puede pagar y si se le da uno malo, al día siguiente tendrás pancartas y megáfonos a la puerta del juzgado gritando por los "derechos humanos", y el que la víctima tenga un mal abogado porque no se puede pagar otro mejor, pero no se le da otro mejor porque al menos se puede pagar alguno... me parece injusto. Que la mayoría de las veces no es lo mismo que "ilegal".

Claro que el caso que expones, el de la denuncia falsa (que, gracias a las remodelaciones en contra de la violencia "machista" -no nos engañemos, no es contra la violencia sexista- está tan de moda últimamente) el resultado sería injusto nuevamente para el chaval de 18 años. Pero es que aquí entramos en otro debate: en cómo averiguar si el acusado es culpable o no. No digo cómo declararle, no, digo cómo averiguar la VERDAD.

Según las triquiñuelas legales, la ambigüedad de las leyes, y la poca imparcialidad de los jurados, no podemos fiarnos CASI NUNCA de que a la persona que declaren culpable lo sea en realidad, y mucho menos que la pena que se le aplique sea la correcta.

Por lo tanto... ¿se debería reducir SIEMPRE la pena para contemplar ese margen de error? no se hace, ¿no?. Entonces es lógico que tampoco se haga cuando se evalúa psiquiátricamente a un pederasta y se le etiqueta como "no recuperable". En ese caso también hay un margen de error considerable.

El psiquiatra puede fallar, el test puede fallar, el individuo puede fallar... al igual que pueden fallar los testigos, el abogado, y el juez. Pero aunque fallen estos últimos, si se ha declarado culpable, ES culpable, sin vuelta de hoja, ¿por qué entonces si el psiquiatra lo "condena" como loco, decimos: "es que podría no estar loco"?

O las dos, o ninguna. Y no me importa la ley. Quiero decir, seguro que me podrás nombrar mil y un artículos del código penal que justifiquen que la decisión del tribunal se acate como verdad y la del psiquiatra no. Pero no me importa. La ley se hace para que este tipo de procesos se acerquen lo más parecido a lo que se entiende como "justicia".

Si un adulto abusa de un menor, "lo justo" es que se le castigue, "lo legal" quizá dictamine que se le castigue o que se le deje libre, o incluso que se le recompense por injurias, si sus abogados han conseguido hacer pensar que es inocente.

Hay muchos inocentes en la cárcel, hay muchos culpables fuera de ella. En base a eso, estrictamente, ningún juicio podría considerarse válido. Sólamente por el historial de errores que tiene a sus espaldas el mismo proceso judicial.

Pero es imposible vivir sin ley, y tenemos el sistema penal precisamente para que los culpables sean castigados y para que los inocentes no sean calumniados. ¿Los culpables-enfermos-mentales no deberían estar en la cárcel porque la cárcel no les rehabilita?

No nos engañemos: LA CÁRCEL NO REHABILITA A NADIE. La cárcel está ahí para castigar, para que el delincuente no vuelva a hacer trastadas POR MIEDO A VOLVER.

¿Qué los abogados consideran que un enfermo mental no debería estar en la cárcel pero es demasiado peligroso para seguir suelto? Construíd un Asilo de Arkham, si eso os hace dormir más tranquilos, pero al fin y al cabo sigue siendo lo mismo.

Uy, no quería que me saliera un comentario tan violento :S

Es que sigo afectado por la muerte del Capitán América :_(

Graimito dijo...

Voy por puntos, Oscar, que has comentado muchas cosas:

1)el que la víctima tenga un mal abogado porque no se puede pagar otro mejor, pero no se le da otro mejor porque al menos se puede pagar alguno... me parece injusto

>>La víctima no necesita de abogado ninguno, pues es el Estado, por medio del Ministerio Fiscal, el que ejerce la acusación, salvo en los delitos "privados", como las injurias. No seré yo quién recalque que las fiscalías suelen tener más y mejores recursos que la mayoría de abogados defensores. Por tanto es un ejemplo no válido, lo siento. Es otro de los "clichés" que hay sobre la justicia.Así que si la víctima o agraviado no puede presentar acusación particular, no pasa nada, los fiscales en España suelen ser muy solventes.

2)la ambigüedad de las leyes, y la poca imparcialidad de los jurados

>> Lo de la ambigüedad de las leyes es relativo, pues hay algunos preceptos que sí lo son, pero en su gran mayoría no es así. Al respecto del jurado, simplemente recordar que en España el jurado sólo decide sobre la existencia de los hechos, y en determinados delitos específicos que su propia ley determina. En el resto de casos, sun jueces profesionales los que determinan la existencia o no de los hechos y, pos supuesto, también emiten sentencia absolutoria o de condena.

3)El psiquiatra puede fallar, el test puede fallar, el individuo puede fallar... al igual que pueden fallar los testigos, el abogado, y el juez. Pero aunque fallen estos últimos, si se ha declarado culpable, ES culpable, sin vuelta de hoja, ¿por qué entonces si el psiquiatra lo "condena" como loco, decimos: "es que podría no estar loco"?

>> En lo que he expuesto atiendo al castigo más gravoso, esto es: que un juez se equivoque y condene a una pena de 1 año de prisión a fulanito o, incluso, que se le condene a 20 años, no es, desde luego, tan grave como para que esa misma valoración lleve al sujeto a pasarse toda su vida (insisto, toda su vida) en un centro psiquiátrico o una prisión. Pasar 20 años en prisión injustamente es terrible, pero no es comparable a pasarse toda la vida, lo mires por donde lo mires. Además, la condena, para que se produzca, requiere de unas garantías y procesos que no se da en el test psiquiátrico; las posibilidades de error se multiplican.

4)"lo legal" quizá dictamine que se le castigue o que se le deje libre, o incluso que se le recompense por injurias

>>No quiero ser quisquilloso, pero acusar a otro de un delito a sabiendas de su falsedad son calumnias, no injurias.

5)Hay muchos inocentes en la cárcel, hay muchos culpables fuera de ella

>>¿En qué te basas?

6) No nos engañemos: LA CÁRCEL NO REHABILITA A NADIE. La cárcel está ahí para castigar, para que el delincuente no vuelva a hacer trastadas POR MIEDO A VOLVER.

>> Rotundamente falso, y perdona que lo diga en este tono, pero este es otro de esos tópicos que confunden a la gente. Instituciones Penitenciarias y los Jueces de Vigilancia Penitenciaria emiten informes anualmente que son de acceso público que estadísticamente ya lo desmienten. Además del puro número de delincuentes que no reinciden-en un sentido no técnico, recordemos- (lo que debe llevar a considerarles como rehabilitados), tenemos casos concretos y concoidos, como el de Mario Conde, por señalar sólo uno de tantos.

La carcel rehabilita: para muchos supone tocar fondo y replantearse las cosas. Para otros, el alejarse de los elementos desocializadores y criminógenos que refozaban su afán criminal. No confundamos a la gente: las cárceles son útiles, aunque no lo son para todos los presos.

Por último, hablar del miedo a volver (prevención especial en un sentido muy restringido) es lo mismo que hablar al miedo a ingresar en ella (prevención general de nuevo en un sentido muy restringido), y ahí si que puedo decirte con total seguridad que no es así en una ámplia cuantía de casos. Experiencia de siglos (sí, de siglos) en cárceles peores y con penas mucho más duras nos dice que éstas no reducen para nada los índices de delincuencia. El miedo a regresar o a ingresar no detiene a casi ningún delincuente. Insisto que desde el SXIX queda absolútamente comprobado, tras la propuesta de idea del Marqués de Beccaria en su libro "De los delitos y de las penas".

Te respeto muchísimo, Oscar, pero no puedo dejar pasar por alto estos comentarios, porque, insisto, confunden a la gente y les alarma por cosas que no debieran, cuando hay otras cuestiones que sí que son de escándalo y no veo que escandalicen a nadie.

Saludetes

Oscar dijo...

Joer macho, menos mal que me respetas tanto, que si no...!! :-P

Bueno, ya sabes que si tuviera que comentar tus entradas desde el mismo punto de vista que tú usas, directamente no las comentaría, porque no tengo ni la más remota idea de derecho penal, laboral, etc etc, con lo cual, cuando comento aquí no lo hago para decirte mi opinión sobre las estructuras legales (que no conozco) sino que mi comentario es para expresar el punto de vista de "el hombre de la calle", por decirlo de alguna manera.

Así que si yo hablo en klingon (siempre supe que yo era el más guapo de mi raza XD) y tú en twi'lek no nos entenderemos nunca :-P

También te quiero decir que a veces parece que los abogados viváis en un mundo aparte que no es el real... aunque a vosotros os parezca aún más real que en el que vivimos nosotros. Me explico:

Por ejemplo: si yo te hablo de que tal tipo es una "mala persona" me dirás (es un ejemplo, eh?): "¿en base a qué? ¿tiene antecedentes penales? ¿informes médicos de desequilibrio mental? ¿ha llevado acabo actos de perjurio, denuncia falsa, agresión, o similares? ¿hay testigos fiables bajo juramento de su conducta? no se puede concluir que tal persona sea mala hasta que un tribunal lo dictamine, y aparte, define 'maldad'..." etc etc.

No tío, en "mi mundo real" cuando te hablan de que una persona es mala, no necesita explicación, sabes a qué se refiere. Y perfectamente puede una persona ser "mala" en el mundo "real", y "buena" o "inocente" en el mundo legal. Por eso intentaba explicarte ayer lo de los distintos lenguajes ;-).

Como ejemplo también, te voy a poner detalles de mi comentario y tus respuestas al mismo:

1) Sobre este punto no tengo nada que decir, porque no tengo ni idea de cómo funciona la cosa, aunque estoy seguro de que pueden existir matices en los que se pueda dar el caso que yo digo, o una variante similar igualmente injusta (insisto, injusto en el mundo "real", no en el legal).

2) Lo de la ambigüedad de las leyes me lo explicaste precisamente tú. Mientras estuvimos hablando me hablaste de muchos casos en los que la ley decía una cosa y las sentencias impuestas, en principio contradecían esa ley. Si eso no es ambigüedad... Tú me decías que en realidad "parecía" que contradecían la ley, pero indagando un poco más, realmente no lo hacía. A eso me refiero, en el mundo legal se da el caso de que una sentencia aparentemente contradictoria puede perfectamente seguir la ley, en el mundo "real" la contradice claramente. Es como cuando en clase de álgebra nos demostraron matemáticamente que 2+2 no eran 4. Vale, en el mundo matemático no son 4, pero en el mundo "real", sí.

Lo de los "jurados no imparciales", en realidad me estaba refiriendo a los jueces, y también por algo que me dijiste tú. Me dijiste que los jueces, que la mayoría son de edad ya avanzada (sobre todo los magistrados) mantenían muchos prejuicios provenientes de otras épocas que daban como resultado muchas sentencias claramente ilógicas e inclinadas hacia un lado de la balanza como puede ser (el ejemplo que tú me pusiste) el machista. Eso en el mundo legal puede que no sea concluyente para declarar a un juez como no imparcial, pero en el mundo "real" sí lo es.

3) Cierto, condenar a un inocente a pudrirse en la cárcel toda su vida es mucho más grave que condenarle a 20 años... pero condenarle a 20 años es mucho más grave que condenarle a 5... y condenarle a 5 es mucho más grave que condenarle a 2 meses... y así sucesivamente. El mundo legal (parece que esté hablando de Matrix, jeje) quizá dictamine cuántos años de condena se considera un "margen de error aceptable" (de hecho DEBE hacerlo), el mundo "real" no puede valorar eso, es una cosa tan abstracta como intentar medir la amistad (mídelo en miliasieres o en valores negativos de benitertzios, como quieras :-P).

4) Cierto, ahí equivoqué la palabra, en un juicio estaría muerto, en una conversación con un colega jugando un ping pong, seguramente me entendería aunque no me diera cuenta del error :-P

5) Me baso en el sentido común, y en casos que conozco. Ahora, si me preguntas detalles judiciales y todo eso, no podría decirte, porque no los sé. En el mundo "real" muchas veces se "sabe" que alguien es inocente o culpable, aunque no se tengan pruebas, no se necesitan. En el mundo "real" puedes pillar a un mentiroso más fácilmente que en el mundo legal, o puedes fiarte de un testimonio a ciegas, porque conoces a la persona, y porque tu cerebro, tus sentimientos, tu experiencia, y tu intuición valoran un montón de cosas imposibles de valorar o de ser sujetas a consideración legalmente (por supuesto, eso no te libra de cometer errores). En el mundo legal, si el veredicto sale culpable, ES culpable, si el veredicto sale inocente, ES inocente. En base a eso, desde luego, ningún inocente está en la cárcel, y ningún culpable está fuera de ella. Lamentablemente yo no vivo en ese mundo.

6) Aquí perdona que vuelva a diferir de tu opinión, por lo mismo de siempre: tú conoces los informes y las estadísticas, yo conozco lo que pasa dentro de la cárcel (y de primera mano, como ya sabes -la verdad es que suena chungo cuando lo dices así 0_o) y por una parte sé cómo se manipulan matemáticamente las estadísticas (lo único bueno que saqué de esa clase con tanta p**a fórmula), y por otra, sé que lo que se pone en los informes NO ES lo que pasa dentro. Muchas veces es incluso lo contrario. ¿Cómo lo demuestro? no puedo (y no quiero. Y si quisiera, sería inútil). Una vez más, en el mundo legal se toman como verdaderas ciertas cosas y en el mundo "real" sucede todo lo contrario. Es algo que se sabe, que se ve, que se toca, que se sufre, pero que no se puede jurar (o se decide por propia seguridad no hacerlo), con lo cual, en ese mundo de leyes, o no es cierto o simplemente no existe.

Sólo te diré respecto a eso, que las estadísticas dirán lo que quieran (como siempre) pero por lo general (concepto demasiado difuso, ambiguo, e incierto en el mundo legal) el que es "malo" (otro concepto imposible de medir en ese mundo), al salir de la cárcel es "más malo" por todo el odio acumulado contra el sistema que le metió allí (eso sí, tómale declaración y te dirá el rollo ese de que se ha replanteado su vida y todo eso -ojo, no niego que alguien realmente lo haga), y el que es "bueno", cuando sale de allí queda totalmente traumatizado, debilitado psicológicamente, en tratamiento psiquiátrico quizá para toda su vida, y en el peor de los casos, "maleado".

¿Por qué entonces las cárceles más duras y con peores penas no reducen el índice de delincuencia? Pues porque allí dentro lo han pasado tan mal, y además injustamente (siempre, aunque sean culpables, piensan eso), que cuando salen puede más su rabia y odio contra la sociedad, el sistema, la policía, la propiedad, las mujeres, o cualquier cosa que hubieran violado al entrar ahí, que el miedo a volver. De nuevo te digo, eso es algo que jamás aparecerá en un informe legal, primero porque ningún sujeto que lo haga lo declararía ante nadie, ni abogado, ni psiquiatra, ni juez, y segundo, porque se tendría que valorar en términos imposibles de medir legalmente.

Con esto no intento decirte que las correcciones que me has hecho no sean ciertas, y aunque quisiera hacerlo, no podría porque no conozco la ley, ni tampoco quiero decirte que "el mundo legal es algo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad". Simplemente te digo que, aunque no lo creas, lo que tú dices es verdad, y lo que yo digo también lo es, de la misma manera que 2+2 son cuatro, y a la vez no lo son.

Así que, de ahora en adelante, ya sabes que cuando escriba comentarios lo haré desde mi prisma, totalmente ignorante en leyes, pero no por ello menos cierto, y si yo no sé hablar en tu lenguaje legal... pues hombre... aprovecha que tú eres bilingüe, y nos entenderemos mejor XD.

Y así de paso me ahorro tochazos explicativos como este :-P

(P.D.: Ya me voy recuperando de lo del Capitán América, gracias por interesarte, pero Iron Man me sigue pareciendo un fascista XD)

Graimito dijo...

Eres un contertulio duro de batir! Sin duda eso también te hace un contertulio más interesante, como se puede ver.

El tema y los ejemplos que te puse en su día siguen siendo, para mi válidos, lo que pasa es que eso no puedo decirlo demasiado en alto, que luego me llueven las collejas. Lo digo, pero en los foros donde me pueden escuchar (así que apúntate el piropo de "foro que me escucha" XDDD).

En todo caso, y aunque nuestras diferencias, digamos, lingüísticas, puedan ser grandes (deformación profesional XDD) tus comentarios son siempre bienvenidos, aunque no lo parezca XDDD juro por Crom que es cierto.

Saludetes y un abrazo.

Oscar dijo...

Tranquilo, si ciertos comentarios pueden perjudicarte siempre puedo decir que los entendí mal. No me importa pasar por ignorante si es por una buena causa, jeje.

Ya está, todo arreglado, ya no hace falta que lleguemos a las manos en Úbeda XD

Anónimo dijo...

Saludos de la anónima. Como víctima de violencia infantil, no puedo hablar de este tema con claridad e indiferencia. Y la verdad, ni falta que me hace. Así que, el que lo desee, puede saltarse olímpicamente la lectura de este post si sólo de temas legales hablamos. Si no se quieren leer feas verdades, mejor no leer.

Los pederastas no se reinsertan, nunca dejarán de sentir ese impulso, esas cifras son falsas. Y comparar el caso de una persona de 18 que tenga relaciones sexuales con una de 17, con el de un adulto y un niño, no hace mas que poner en evidencia los agujeros de la ley, que desconozco, pero que por sentido común no debería equiparar ambos casos.

Sobre este tema sólo diré que un pederasta lo es toda la vida. POR SIEMPRE, NO TIENE REHABILITACIÓN. Da igual que permanezca en la cárcel 5 años o 45, cuando salga, volverá a hacerlo, es un impulso mas cerebral que genital, superior a su razón. Normalmente es una persona que ha sufrido abusos en su infancia e, incapaz de culpar a sus agresores, los normaliza, repitiendo la agresión, consciente o no de destrozar psicológicamente a personas de por vida (cuando no las mata como en muchos conocidos casos). Ahora, simplemente, ponte en el caso de que fuera tu hermano pequeño, tu hijo, o tú mismo, el que sufre o sufrirá la agresión o la muerte. Y entonces, ya situado, trata de imaginar qué hacemos con este tipo, receptor y germen de la muerte, sin solución psicológica ni farmacológica viable.

A veces creo que si alguien demuestra que está reinsertado y no va a volver a dañar a nadie, me importa un pepino que cumpla por lo que hizo. Y fíjate, aún con mi fijación por ETA, pero si abandonaran todo, y reconocieran sus errores, no tendría inconveniente en que los dejaran libres si pudiera demostrarse su buena intención. En este sentido las familias de las víctimas no comprenderían esta barbaridad. Lo sé. Pero yo así pienso. A mí me importa un pepino que mi ex-marido pague por amenazarme de muerte repetidamente, con poner tierra de por medio y que me dejara en paz para toda la vida, para mí fue y es suficiente. No sé si está vivo o muerto ni una mierda que me importa. Bastante difícil fue ya sólo librarme de él, y si hubiera arrastrado denuncias y rencores sé que mi vida no sería hoy feliz y plena.
Culpa mía y de mi educación familiar fue consentirle hasta ese punto. Si alguien me hubiera educado normalmente, a los primeros insultos hubiera cogido la puerta. Pero como me parecía normal, lo aguanté 7 años. Pero ya aprendí, y él, mas que yo, y sé cuanto se arrepintió y cuanto deseó su propia muerte.

El tema de la pederastia no tiene nada que ver. En el maltrato son dos personas adultas, y una consiente. Un niño maltratado (como yo lo fuí), o del que abusan sexualmente, eso no tiene perdón, el niño no es consciente, queda destrozado, perturbado, culpable o enfermo para siempre. Me dijo una psicóloga que soy la única sana mentalmente de mis hermanas, me encerré en mi mundo, me aislé, observé, esquivé y me salvé, aunque me dí un gran porrazo matrimonial por ver normal el maltrato.

En este sentido mi ex-marido está olvidado. No existe. Mi católico padre NO está olvidado, el dolor y la humillación que me inflingió física y sobre todo psicológicamente perduran. Y el silencio familiar sobre el tema (como ocurre con la violencia en el Pais Vasco), también. Sigo soñando muchas noches reviviendo terrores, y sí que pediría cárcel para él. Él sigue afirmando, como enfermo que es, que no hizo nada malo, maltratando niñas (y adultas, pues pasados los 20 años siguió dando palizas a mis hermanas, como siempre, como una bestia, por causas aleatorias y según tuviera el día), dice que no tiene que arrepentirse de nada, y dice que volvería a hacerlo, fue por educarnos (mientras, todos nos llamaban modelo de hijas y envidia de todos los padres). Y aquí sí que no hay justicia ni la habrá, y me revienta la rabia. De todas formas, como él no va a tener mas hijos, la sociedad está a salvo. Pero aquí sí que siento que no hay justicia porque lo mínimo es que se arrepintiera y la sociedad lo condenara, aunque fuera simbólicamente.

En el caso de un pederasta, que es parecido pero aún peor, (asesino físico o mental de niños), está demostrado que ni la castración química inhibe sus impulsos. Volverá a destrozar a alguien para toda la vida, no podrá evitarlo, pero la sociedad sí. Sus crímenes pasados, como en el caso del asesino de Mari Luz, demostraron su crimen presente, y no lo quisimos ver. Hay que proteger a los niños, no de los golpes inevitables de la vida, pero sí de barbaridades como estas o muertes seguras. No encuentro otra solución viable que encerrar de por vida a una persona que no controla sus impulsos de dañar a los demás, asesinar, violar, pegar, que lo repite sin fin y que encima disfruta haciéndolo y no se siente culpable. Por mí como si los encierran en un hotel de 5 estrellas a cuerpo de rey y les ponen películas sobre pederastia (ya tiene muchas incautadas la guardia civil) y que se masturben. Me da igual dónde estén. Pero que no le toquen un pelo a un niño. Porque si tengo un hijo, y alguien le inflinge el maltrato que a mí me hicieron, o lo viola o lo daña, o lo mata, te aseguro que yo le destrozo lenta o rápidamente la vida, al culpable y al juez que lo dejó libre. No tendría la sangre fría del padre de Mari Luz, porque yo he pasado por ahí, porque sé lo que se sufre y quedé marcada, y así lo siento. Y después, que me encierren, con la conciencia tranquila de haber hecho justicia y haber librado niños de mi mismo sufrimiento. O que me busquen en la Polinesia si me da tiempo a llegar. Saludos de esta bárbara.

amelie dijo...

uf, lo siento anónima,entiendo ( a mi manera y con mis circunstancias) lo que se siente.
La cuestión es que si hay fallos en la administración que llevan a que un pederasta reconocido e imputado esté suelto, hay que amonestar a la persona que ha incurrido en la negligencia.Creo que los propios jueces deberían llevar un seguimiento de los casos y más en casos como la pederastia. Todo me parece un lio de papeles, de ordenes y de dejadez por parte del juzgado que llevaba el caso.Se debería ( como se está haciendo) amonestar a las personas que han hecho que este hombre esté en la calle. Una vida creo que se merece eso y mcuho más. La justicia está en parte para protegernos y por supuesto que se pueden tener fallos pero no reiterativos y con un individuo con del valle...
Es como el reciente caso del parricidio en el pueblo de Murcia ( no recuerdo el nombre). La madre salió hace tiempo en televisión pidiendo ayuda. Su hijo tenía problemas psicologicos y la mujer vivia asustada sabiendo de antemano lo que algún día podría pasarle...¿ eso no es un error, dejar que esté en la calle?, ¿ de quién es la responsabilidad?. O como los numerosos casos de cafres que matan a sus mujeres aún teniendo órdenes de alejamiento...Sinceramente no entiendo como va la justicia y perdoname por mi ignorancia pero como ciudadana me preocupa.
Todo esto lo digo desde mi humilde opinión que viendo como habláis por aquí cada vez me corto más en comentar...:-P

Lo del pucherazo otro día lo hablamos.

saludos a todos

Graimito dijo...

@ anónima:
con la conciencia tranquila de haber hecho justicia

>> Eso no es/sería justicia, eso sería venganza, así de simple.

@ amelie:

La madre hoy día decapitada, tengo entendido, que salió en 2001 en la tele denunciando su caso.

Para que luego digan que la Administración (porque en principio de eso se encargaría su CA) funciona, a mi es que me entra cada carcajada...

Anónimo dijo...

Aquí anónima. Claro que es venganza Graimito. Pero es que a veces, hasta que no sientes saldado tu dolor a través de otros o de tí mismo (venganza), no tienes ni paz ni conciencia tranquila. Hasta que yo no le he devuelto los golpes a mi padre, con mi desprecio social, retirándole saludo, visita y palabra, denunciándole a unos pocos conocidos, hasta entonces no he podido dormir tranquila, íntentando olvidar que aún existe. Y aún algo me recome porque no ha habido justicia. Me quedaría la conciencia mucho más tranquila (sí, es la conciencia, es la justicia para conmigo y la niña que fuí), si pudiera devolverle aunque fueran dos de las cientos de ostias que me dió. O escupirle en público. Dormiría mejor, defendería a la niña que mi madre no defendió. Alguien te tiene que reparar del daño psicológico, si nadie lo hace por tí, tienes que tomar la justicia tú sola para poder mirarte a la cara, decir, tengo dignidad y me he hecho justicia a misma. Merecer tu propio respeto. ¿Venganza? Que lo llamen como quieran.

El caso de los niños es muy distinto al de los maltratadores de género, tampoco tiene que ver con el del hijo que asesina a la madre. Conozco una señora cuyo hijo esquizofrénico y drogadicto la amenazaba, como en este caso reciente. La diferencia es que ella le daba dinero y comida a través de las rejas de la ventana, llorando, pero no le abría. Esta señora le abrió a su hijo. Y murió. Pero pudo elegir. Un niño no.

El abuso o muerte de un niño es la venganza inconsciente de un enfermo hacia el abuso que hicieron de sí mismo. Pero se venga con un niño, es decir, consigo mismo de nuevo, en él hay una horrible culpabilidad. Si te pegan y atacan sin sentido diariamente, piensas que tú tienes la culpa.

Yo ya sé que no tuve la culpa, algo que cuesta años asimilar. Ahora soy libre y a nada, ni a la muerte, que ví muy de cerca, tengo miedo. Por ello si algún maltratador de niños me lee, que sepa que me vengaré por mi infancia si ataca a mi entorno. Procuraré vengarme de los que tienen la culpa: el adulto que lo hizo así, él mismo, que no se superó, y el juez que lo dejó libre. Los que sufrimos violencia infantil tenemos ahí dentro la posibilidad de poder ejercerla, aunque ejercemos la elección de no hacerlo nunca. La bestia sigue ahí dentro, aunque domada. Siempre que alguien no nos vuelva locos devolviéndole la vida a los demonios del pasado. Los demonios nos pediran venganza.

Graimito dijo...

Yo creo que cualquiera te entiende y se solidariza contigo. Es no sólo normal sino hasta razonable que albergues esos sentimientos.

Lo que digo yo es que es por eso por lo que la víctima debe de quedarse fuera en la ecuación a la hora de determinar el castigo. Porque de lo contrario, podemos volver al SXIX donde si el "robado" (sin violencia e intimidación e, "hurtado" en sentido técnico) consideraba que había que cortar la mano, se hacía.

¿Y si hoy en día a alguien le dan un puñetazo y cree que debe de matar al agresor? ¿quién decide en que supuestos sí y en cuales no?

Por último, y sabiendo lo duro que es, mi consejo (si es que puedo dar alguno) es que trates de perdonar. Pero no por él, sino por ti, Vivirás mejor. Confía en mí.

Saludetes

Anónimo dijo...

Graimito, soy la anónima y te digo que soy la persona mas feliz que conozco. Te lo repito así: soy la única persona que conozco (yo y mi marido, que también tuvo su tema grave familiar), que se reconoce abiertamente como una persona feliz. No puedo desear más, he conocido el infierno y ahora vivo en el cielo que me he montado.

La gente me dice: cómo te has montado la existencia, haces siempre lo que quieres, disfrutas de la vida, de tu dinero, que relación de pareja mas fantástica, que buen trabajo, que libertad para vivir como quieres. Digo: vosotros también podéis. Liberáos de las cadenas, de las falsas obligaciones con la familia, con los amigos, con los compañeros de trabajo, liberáos con las imposiciones que os hicieron de pequeños. Dedicaros a quereros a vosotros mismos y a sólo unos pocos, muy pocos que os importen. Dejaros de perdones y obligaciones, haced lo que os guste en la vida, y mandar a los que no os dan nada más que problemas a tomar por culo. Con perdón. Y exigid respeto a los que os rodean en todo momento, nadie tendría que aguantar ni perdonar nada de nadie si todos nos comportásemos pensando en nuestro propio bien y en el de los demás. Pero no, ellos dicen: yo vivo fastidiado, entonces yo te puteo, tú me perdonas, a cambio sacas algo. Yo manipulo, tú manipulas, yo te puteo, tú me puteas y nos volvemos a perdonar. Pues si os buscáis esa vida, ahora no os quejéis.

La gente dice, perdono pero no olvido. Que estupidez. Yo olvido, soy feliz, están muertos, pero no perdono. Olvido casi siempre, hasta que alguna vez sale el tema como ahora y me llevan los demonios porque no tuve justicia. Pero perdonar ya perdoné bastante y eso es destrozarte la vida. Hasta 70 veces 7 perdonas a alguien y te la vuelve a hacer otras 70 veces 7. Hay que enfrentar y exigir el respeto que das. Si no, siguen los maltratos perpetuándose en las familias, generación tras generación hasta el infinito. Hasta que en una generación, alguien valiente rompe la cadena y deja de perdonar.

Maldito catolicismo, moral basura, mierda de poner la otra mejilla, cuanto daño nos ha hecho. No hay que perdonar, hay que exigir derechos. Yo procuro no hacer nada a nadie que tenga que perdonarme. Y si me equivoco y daño a alguien, procuraré con mi esfuerzo que sólo haya sido una vez. Mierda de perdón. Con el propósito de enmienda para no repetir la agresión basta. El perdón no es mas que una trampa.

Y sobre las agresiones o delitos en plan ojo por ojo sólo hablo del caso de los niños, que es diferente a todos y para mí irreparable. El mal que se le haga a un adulto es un delito muy distinto y así debería tipificarse. En fin, que me dejen a mi disposición a los miles de sacerdotes americanos pederastas para los que Benedicto pide perdón. Los perdonan, los trasladan de parroquia y a seguir destrozando vidas. No acabo de entender porqué no están todos en la cárcel. Que me los dejen a mí, seguro que no iban a repetir, cerdos.

Isaias dijo...

Bueno, yo no me extenderé tanto. Me ha parecido una buena reflexión. La sociedad parece estar segura de que dejar de ser pederasta es igual a dejar de fumar. No se tiene en cuenta de que la pederastía comprende un aspecto muy fuerte de la psique humana porque no se trata de un simple fetichismo.
La gente está muy cegada, en parte por la educación y otra por los medios de comunicación. Programas como La Noria no hacen más que infundir a la población dos tipos de miedos: 1 Hacen creer que este tipo de desgracias (como el caso de Mari Luz) le va a pasar a todos los niños españoles.
2 Crean temor a la discrepancia de opinión.

Un saludo.

Graimito dijo...

Bienvenido a estas tierras, Isaías.

Soy seguidor habitual de tu blog XD.

Estás en tu casa.

Un saludete